Psicología y Contingencia · Trabajo, reconocimiento e identidad

¿Por qué nos cuesta hablar de aquello que hacemos bien en el trabajo?

¿Por qué cuesta hablar de los logros laborales? Sebastián San Martín reflexiona sobre reconocimiento y valor personal más allá de la aprobación ajena.

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Columna de opinión

¿Por qué nos cuesta hablar de aquello que hacemos bien en el trabajo?

Hay una situación que observo con frecuencia y que me parece profundamente humana.

En el mundo laboral, muchas veces necesitamos hablar de lo que hacemos bien, presentar un proyecto, explicar los resultados de nuestro trabajo, postular a un nuevo cargo o simplemente compartir un logro con el equipo. Sin embargo, para muchas personas, ese momento resulta incómodo.

Y entonces aparece una pregunta.

¿Cómo puedo mostrar mi trabajo sin parecer arrogante?

No existe una única respuesta. Con el tiempo he aprendido que tampoco aquí existe una única respuesta. En algunas personas aparece el miedo a ser juzgadas, en otras, la sensación de que reconocer sus propios logros puede interpretarse como soberbia, algunas crecieron escuchando frases como "no te agrandes" o "el mérito habla solo", mientras que otras simplemente nunca encontraron un lugar donde hablar de sí mismas se sintiera natural.

Cada historia es distinta y, justamente por eso, me cuesta pensar que exista una forma correcta o universal de vivir el reconocimiento.

La incomodidad de exponernos

Sin embargo, hay algo que me parece interesante observar. Muchas veces la incomodidad no está en el logro mismo, sino en la exposición que implica compartirlo. Porque cuando mostramos nuestro trabajo también quedamos expuestos a la mirada de los demás, y con esa mirada pueden aparecer el reconocimiento, la indiferencia, la crítica o incluso la comparación.

Quizás por eso algunas personas terminan invisibilizando su propio aporte y no necesariamente porque no valoren lo que hacen, sino porque el costo emocional de mostrarse puede sentirse demasiado alto.

¿Desde dónde construimos nuestro propio valor?

Me pregunto si el verdadero desafío consiste simplemente en aprender a hablar mejor de nuestros logros, o tal vez la pregunta sea otra, la de poder reconocer el valor de nuestro trabajo sin que la aprobación de los demás se transforme en el lugar desde donde construimos nuestro propio valor.

Existe una diferencia importante entre comunicar aquello que hacemos y necesitar que eso confirme quiénes somos, y creo que esa diferencia no siempre es fácil de reconocer.

Visibilizar nuestro trabajo sin poner en juego nuestra identidad

En el trabajo necesitamos visibilizar nuestras capacidades, eso forma parte de cualquier desarrollo profesional, pero también creo que es importante preguntarnos desde qué lugar lo hacemos. ¿Buscamos compartir el valor de nuestro trabajo o buscamos que ese reconocimiento defina nuestro valor como personas?

Quizás el verdadero desafío sea aprender a hablar de nuestro trabajo sin tener que poner en juego nuestra identidad.

🧠 Psicología y Contingencia

ITER | Psicología • Educación • Sociedad

Por Sebastián San Martín

Psicólogo Clínico

Columnas de opinión para pensar lo humano en contexto

Este espacio busca abrir conversaciones sobre psicología, educación y sociedad desde una mirada clínica, social y situada.

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